Los peores augurios de los pilotos se han cumplido. El comienzo de las carreras de Australia y Malasia a las 5 de la tarde para mejorar las audiencias en Europa, provocó las protestas de los pilotos, que se quejaban de los problemas de visibilidad. En Malasia, se han comprobado los inconvenientes de dicho horario, ya que una tromba de agua ha obligado a parar la carrera en la vuelta 33. Con el problema añadido de la falta de luz, la carrera no ha podido ser reanudada.

Primeros metros de la carrera
Comenzando por el principio, mientras que Kubica se quedaba parado en la parrilla por problemas en su motor BMW (teniendo suerte de no ser embestido por los pilotos que salían por detrás), Rosberg aprovechaba la mala salida de Button para ponerse a la cabeza de la carrera. Impresionante la salida de Alonso, que ha pasado, a pesar de ir muy cargado, del 9º puesto del que salía a la tercera posición, gracias al Kers y a su habilidad en las primeras curvas.

El motor BMW de Kubica, en llamas
Con Rosberg y Trulli en las primeras plazas, Alonso ha resistido los ataques de los Brawn Gp con su pesado coche hasta que le resultó imposible seguir conteniendo a los pilotos que rodaban detrás de el. A pesar de esto, Alonso apuntaba al podio pues con la mayor carga de combustible que tenía podría haberse mantenido en pista mientras sus rivales paraban a repostar.

Toda una hazaña de Alonso, saliendo 9º por delante de Button que salía en la Pole
Pero sus planes, igual que los de los demás pilotos se fueron al traste cuando el cielo se ponía negro y comenzaban a caer las primeras gotas. Ahí llegó el desconcierto ya que al no caer una tromba rotunda, la decisión sobre los neumáticos a utilizar se convertía en un verdadero dilema. Raikkonen fue el que más arriesgó, parando a poner los neumáticos de lluvia extrema. Al estar la mayor parte de la pista seca, el finlandés fundía sus neumáticos en pocas vueltas, teniendo que parar otra vez.
Alonso, en la vuelta 21, entró en la curva 7, que estaba más mojada de lo previsto y se salía de pista, rodando muchos metros por la hierba para evitar meterse en la grava que lo hubiera dejado atascado. Ahí se vinieron abajo sus ilusiones.
Las entradas en boxes eran continuas, con numerosos cambios de neumáticos, intentando acertar con sus decisiones el mejor compuesto en cada momento. Entonces cayó la temida tromba, habitual de la zona, convirtiendo a los monoplazas en piraguas, con lo que la suspensión de la carrera era inevitable.

Button sigue líder del mundial, con sus dos victorias
La clasificación, que se toma en el penúltimo paso por meta antes de la bandera roja, dejaba a Button en cabeza, seguido por Heidfeld, Glock, Trulli, Barrichello, Webber, Hamilton y Rosberg, que eran los pilotos en la zona de puntos. Button había entrado 4 veces a boxes a cambiar de neumáticos, a pesar de lo cual, y gracias a la rapidez de su coche, era el líder en el momento de la suspensión. Al revés que Heidfeld que, saliendo muy cargado y gracias a su única parada, era segundo.
Tras 45 minutos de incertidumbre sobre si se reanudaría la carrera y con la noche cayendo sobre el circuito de Sepang, la cordura se impuso y la carrera fue suspendida definitivamente. Al no haberse completado el 75% de la misma, la puntuación conseguida por los pilotos se reduce a la mitad.
En resumen, la decisión sobre retrasar la carrera a las 5 de la tarde, se ha mostrado como un claro error de la FIA (otro más para añadir a la larga lista) y ahora queda por ver la decisión de la Corte de Apelación el día 14 sobre los difusores de Brawn GP, Williams y Toyota, una decisión que marcará el devenir del resto del campeonato, antes de ir a China, tercera prueba del campeonato el día 19.







