Ferrari ha sorprendido en el GP de Turquía con Fernando Alonso presionando a los Red Bull y un ritmo de carrera prácticamente idéntico al de las latas voladoras. La Scuderia ha estado intentando recuperar el terreno perdido en el inicio de temporada, y el resultado de este Gran Premio ha aportado optimismo a los de Maranello.
Ferrari descubrió en el inicio de temporada que las actualizaciones montadas en el F150 no aportaban en pista el apoyo aerodinámico que los datos del túnel de viento preveían. Un detallado estudio del problema utilizando el túnel de Toyota en Colonia mostró que el túnel de viento de Maranello aportaba datos incorrectos.
Se han hecho ya diversas modificaciones y progresos para solucionar el problema, pero el trabajo en este área continuará hasta septiembre o octubre, que es cuando habrán finalizado todas las actualizaciones de su túnel de viento. Los actuales F1 son muy complejos en cuanto a la gestión de los vórtices generados, y tras comparar los datos de su túnel, el de Toyota, de la pista y del DCF, Ferrari ha decidido hacer una serie de cambios en su túnel.
En Turquía la Scuderia se presentó con nuevos alerones delanteros, traseros, fondo plano, cambios en los frenos e incluso probaron dos configuraciones de escapes, una en cada coche. Encontrado el buen camino, ahora hace falta algo de tiempo y mucho trabajo, y el plan es estar preparados para ganar en Canadá, que fue donde el año pasado comenzaron a dar la vuelta a un mal comienzo de temporada.
foto: daylife











