Es tradición, un fenómeno casi; en este deporte existe una tendencia regular, muy marcada y nada novedosa. Esta tendencia consiste en un despegue más o menos abrupto de un equipo/piloto, pasadas las primeras carreras donde factores como los tipos de circuitos, nuevas regulaciones técnicas, … reestructuran el “orden” establecido de la parrilla. El caso es que, según esta tendencia empírica, los posibles espejismos que hayan generado un par de resultados positivos o la llegada de las actualizaciones de los monoplazas; quedan desmontadas en el lapso de unas pocas carreras, tras las cuales comenzamos a vislumbrar la jerarquía real, y que marcará el devenir de los equipos y pilotos para el resto de la temporada.

Nos guste más o menos es así, en multitud de temporadas hemos podido constatar como las promesas verbales o comienzos fulgurantes acaban viéndose revertidos, frustrando esperanzas de aficionados, o rivalidades prometedoras. Así es como la consistencia y la fiabilidad, acaban siendo protagonistas, en campeonatos que se disputan a lo largo de 9 e incluso 10 meses.

FERRARI F1 GP BAKU DOMENICA 12/06/2022 credit @Scuderia Ferrari Press Office

En el presente vivimos una nueva situación bien similar al ejemplo comentado, de hecho, sino fuese por lo difícil de aceptar que resulta, tras los resultados de las primeras pruebas, diríamos que ya se ha producido. Como es evidente, nos referimos al descalabro de la escudería Ferrari.

Y es que pasadas 8 carreras, los buenos resultados de la dupla Leclerc-Sainz en las rondas iniciales, comienzan a escasear, o al menos a empequeñecerse progresivamente, en pro de unos Red Bull venidos arriba y que parecen haber revertido la tendencia inicial. Esta situación no viene dada por si sola, y por lo tanto, existen ciertos factores a analizar que pueden ayudar a encontrar sentido, sincerarse, y sobre todo, entender mejor el nuevo panorama para poder contraatacar.

GP AZERBAIJAN F1/2022 – SABATO 11/06/2022 credit: @Scuderia Ferrari Press Office

Tándem que suma

Por mucho que pueda cuestionarse la arriesgada estrategia de una escudería que decide meter en el mismo corral a dos “gallos”, a ciencia cierta esta es la posición más adecuada cuando los campeonatos están disputados entre varios equipos. Por oportunista que sea, el ejemplo más claro lo tenemos en la temporada pasada: Mercedes, con Hamilton y Bottas; no pudo con Max-Checo; al menos en el plano del mundial de pilotos, donde la ayuda que Pérez prestó a su jefe de filas fue infinitamente más valiosa que aquella que pudo aportar Bottas a Lewis.

Actualmente, en un plano de presunta igualdad técnica (con dos monoplazas, en principio,al mismo nivel), inevitablemente tiene que ser el piloto quien marque la diferencia, y en este caso, siempre es mucho más valioso contar con dos enteros, que con uno. Y la realidad es que, por lo que hemos podido ver hasta el momento, los errores de Carlos Sainz han condicionado su postura en la clasificación, y la de su equipo en la lucha entre marcas. Se achaquen a los motivos que se achaquen, en el cómputo global, el madrileño es quien menos puntos ha sumado (entre los 4 privilegiados que tienen un coche para luchar por todo), al tiempo que es el único que no ha logrado poles ni victorias, y cuyos errores de pilotaje han sido más recurrentes y determinantes.

Esta imagen contrasta, con la que nos ha ofrecido el mexicano Sergio Pérez, cuyo inicio de temporada ya analizamos, y que está ofreciendo una nueva cara respecto a su versión 2021. Flamante vencedor del GP de Mónaco, renovado hasta 2024 y 2º en la clasificación general, pero sobre todo mucho más sólido y confiado tanto sábados como domingos.

Toda esta situación se ve traducida en puntos, según los cuales tanto Max (a priori piloto 1 de Red Bull), como Checo (a priori piloto 2 de Red Bull), se hallan por delante de Leclerc (hasta el momento mejor baza de Ferrari en la lucha por el campeonato) en la clasificación general. Hasta el punto en que la afición comienza a cuestionarse si la jerarquía que se estableció dentro del garaje de Horner la temporada pasada, ya ha quedado desfasada; pudiendo incluso aspirarse a un estado de equilibrio en el trato entre ambos compañeros.

Photo by Mark Thompson/Getty Images

El monoplaza ideal

Existen mil y un factores a considerar a la hora de fraguar un monoplaza de competición como los que nos ocupan. En la mayoría de ocasiones se trata de buscar un equilibrio, hacer un balance entre los distintos parámetros con vistas a crear un coche lo más “universal” posible. Esto es lo que parece haber creado de nuevo Adrian Newey y su equipo; un RB18 que en definitiva, se adapta mejor a todo tipo de trazados, permite seguir de cerca, minimiza los efectos del porpoising, corre en rectas y se defiende en todo tipo de curvas y que hace a sus pilotos fácil la gestión de los neumáticos, …  entre otros componentes.

Efectivamente, si analizamos los fines de semana de esta temporada, pese a que Leclerc sea imbatible a una vuelta (6 de 8 poles); luego en carrera, cuando intervienen más factores (estrategia, gestión, fiabilidad, paradas en boxes, control desde el muro, …) son los hombres de azul quienes acaban por llevarse el gato al agua, con 6 victorias de 8 posibles (a la inversa que el saldo en poles).

Photo by Peter Fox/Getty Images

Hay quien pueda opinar, que, sin el error estratégico de Mónaco, y las dos pifias por fiabilidad de Barcelona y Bakú; Leclerc ostentaría ahora mismo más de la mitad de los trofeos repartidos este año, pero honestamente, llega un punto en la temporada en que no es sostenible agarrarse constantemente a excusas. Sobre todo cuando Max también ha sufrido dos averías, algo que deja a los dos contendientes principales en igualdad de abandonos, y con una diferencia de 34 puntos entre ambos. De hecho, lo más sangrante tras Bakú puede ser el hecho de que ya nos estemos comparando al 1º con el 2º en la clasificación, sino al 1º con el 3º.

En definitiva, nos guste o no, estos “tirones” fruto de la consistencia y la regularidad son habituales en este deporte, y a fin de cuentas no hacen más que favorecer la postura de la candidatura más “firme” por hacerse con el título. Hemos visto naufragar ante este despegue recientemente a Bottas en su intento por rivalizar con Hamilton en 2019, y a Ferrari en infinidad de ocasiones (por ejemplo 2008, 2012, 2013), temporadas en las que antes o después perdieron comba con sus rivales y acabaron cediendo en la batalla por el campeonato de constructores (el más ansiado para la marca de Maranello). Estoy seguro de que estas experiencias pasadas ponen sobre aviso a la actual cúpula de Ferrari, y por extensión al equipo entero; pero vista la actitud conformista de Binotto en la rueda de prensa del GP de Azerbaiyán, no tengo del todo claro que estos puedan reponerse del duro golpe encajado ayer.

FERRARI F1 GP BAKU DOMENICA 12/06/2022 credit @Scuderia Ferrari Press Office

El tiempo dirá si la Scuderia es capaz de reengancharse en la lucha por todo; pero una cosa es segura, el momento de actuar es ahora, y cada oportunidad desperdiciada comienza a ser vital según nos adentrados en la fase media de la temporada.

1 COMENTARIO

  1. Muy buen comentario.
    Los Ferrari y los Red Bull parecen muy igualados, pero no sólo han sido las estrategias más acertadas de la escudería austríaca las que están decantando la balanza a su favor.
    Fijémonos que los demás equipos motorizados por Ferrari también empezaron muy fuerte y ahora están de capa caída. Esto es muy sintomático.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.