La épica de la aviación pionera continua presente en la categoría reina del automovilismo. Hamilton puede ser su nuevo “as” en 2021

A mitad de la contienda mundial conocida como la “gran guerra”, un periodista alemán bautizó a la escuadrilla del famoso as alemán Manfred Von Richthofen, más conocido como el “barón rojo”, con el término de “circo volante” pues alrededor de veinte aparatos pintados de vivos colores y adornados con sus propios emblemas surcaban los cielos de Francia, maravillando a numerosos seguidores. Por suerte, hoy en día, más de un siglo después, no estamos inmersos en una guerra mundial pero sí encontramos a nuestros propios ídolos montados en sus propios bólidos multicolor “enfrentándose” en lo que es la categoría reina del automovilismo, la fórmula uno.

Este “circo” genera idéntica pasión que aquellos caballeros de la aviación, donde tienen lugar gestas heroicas, épicas además de otros paralelismos que nos recuerdan aquellos lejanos tiempos. Quien no conserva en sus retinas las imágenes de la pasada temporada con un Hamilton terminando en Silverstone sobre tres ruedas, perseguido de cerca por Verstappen al más propio estilo dogfight (pelea de perros, persecución de un avión pegado a su cola) o a Nigel Mansell empujando su Lotus para entrar en la meta del Gp. de Estados Unidos absolutamente extenuado, como los pilotos que se negaban a abandonar su aeroplano muriendo junto a él.

Siguiendo con las similitudes no solo hablamos de la policromía en los monoplazas sino que al mismo tiempo podemos encontrar en la mayoría de las escuderías históricas, referencias a la aviación a través de sus emblemas o logos que aún se muestran en la actualidad. Probablemente la más famosa sea la de Ferrari, pues el distintivo de la marca italiana perteneció al famoso héroe de la aviación italiana llamado Francesco Baracca.

Fue en 1932, cuando la madre del as italiano impresionada al ver en acción a Enzo le pidió que luciera en sus Ferrari el caballo utilizado por su hijo en la contienda mundial. El caballo original estaba pintado en color rojo sobre una nube blanca, pero il comendattore prefirió pintarlo en negro en señal de luto por los aviadores fallecidos en la guerra, y le añadió un fondo amarillo, color local de Módena, su ciudad natal.

Otros ejemplos en distintivos que tienen relación con el aire o la aviación son, ahora que retorna Aston Martin a la competición, las dos alas que en 1927, el piloto conocido como Sammy Davis, propuso a la escudería inglesa que adoptara en su logo basándose en la imagen de un escarabajo egipcio, dado que al piloto británico le encantaba la egiptología o la leyenda del kiwi, pájaro neozelandés adoptado, cuentan algunos por Bruce Mclaren para su escudería, haciendo referencia a su patria a través de la figura de ese símbolo nacional.

La campeona mundial de los últimos años no puede faltar si hablamos de alusiones al aire o a las gestas, aportando los laureles que aparecían en sus primeros emblemas hasta la estrella de tres puntas del presente que según Mercedes representa el aire, el mar y la tierra, pues tanto Daimler como Benz formaban parte de las industrias aérea o naútica.

Si hablamos de tradición podemos citar a otra marca italiana como es Alfa Romeo. En su logo se observa la presencia de la caballerosidad o el linaje medieval como señal de prestigio, al igual que portaban las carlingas de esos primerizos monoplanos. Fue un diseñador milanés, Romano Cattaneo, quien ideó el emblema de alfa a partir de la bandera de esa ciudad italiana, la cual pendía en el Castillo de los Sforza junto al escudo de armas de la Casa Visconti.

Finalmente para terminar, si me lo permiten, con esta comparativa personal que he realizado, solo me gustaría recordar que la épica medieval está presente, salvando las distancias, en la fórmula uno actual. Cuando se saludan antes o al término de una carrera los pilotos al igual que lo hacían los “ases” antes de un duelo, en la celebración de sus victorias o recopilando trofeos. Hasta nos hemos atrevido a rebautizarlos con sus apodos, Michael Schumacher ha sido como el barón rojo, el líder indiscutible de esta competición al igual que lo fue su compatriota alemán. Pero un caballero británico ya se ha puesto a su altura, lo ha saludado y puede que en este 2021 sea capaz de derribarlo. La historia se repite pero no deja de ser un apasionante y gran “ circo”.

Fuente David Álvarez

2 COMENTARIOS

  1. Bonita analogía entre la categoría reina del automovilismo y la aviación.
    Me vienen más referencias como los túneles de viento, el ala invertida que crea carga en lugar de sustentación, pero aplicando los mismos principios.
    Aunque lo que más quisiera destacar es que la cuna de la Fórmula 1 comenzó en los aeropuertos ingleses, los cuales habían perdido su utilidad tras la Segunda Guerra Mundial, buscándole una nueva al transformarlos en circuitos de automovilismo. Silverstone es una buena prueba de ello.
    Las pistas principales se convirtieron en rectas de meta, los hangares pasaron a ser los boxes y la torre de control llegó a ser un elemento imprescindible en cualquier circuito de la actualidad por su utilidad.
    Saludos.
    https://youtu.be/kqXSBe-qMGo

  2. Muchas gracias por tu comentario y aportacion. Es cierto lo que comentas, Silverstone efectivamente es buena prueba de ello.En algunos casos algunos pilotos de carreras como el americano Rickenbacker fueron en guerra ases de la aviación.

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