El pasado 5 de febrero el nuevo presidente y CEO de la Fórmula 1 , Stefano Domenicali, cerró la puerta a la idea de las parrillas invertidas que tanto llevan sonando en los últimos años, pero habló de la posibilidad de la incorporación de carreras al sprint en la categoría reina empezando desde este año.

Desde hace bastantes años se habla de incorporar distintas pruebas o nuevos formatos a los fines de semana de gran premio para hacerlos más interesantes y generar más espectáculo aparte de la tradicional carrera de los domingos. La idea más recurrente en cuanto a esto siempre fué la de aplicar una parrilla invertida en una especie de carrera los sábados para reemplazar las sesión de clasificación habitual de este día.

Aunque Domenicali afirma que la parrilla invertida está totalmente descartada, habla de la posibilidad de incluir carreras al sprint, más cortas y sin paradas, los sábados de algunos grandes premios como sustituto a la clasificación, afirmando que ya se encuentra en conversaciones con algunos equipos y dando a entender que este sistema podría llegar a aplicarse desde este mismo año en alguno de los grandes premios ya confirmados del calendario.

Esta idea puede ser interesante pero surgen algunas dudas al respecto, como por ejemplo cómo se decidirá el orden de salida en dichas carreras de los sábados. Otro posible problema de dicho formato es que en algunos circuitos donde adelantar es muy difícil y lo más interesante del fin de semana muchas veces son las luchas que surgen en la clasificación, este formato podría provocar no una, sino dos carreras poco entretenidas, lo que sería contraproducente en su objetivo de captar más la atención de los espectadores.

Esta nueva idea propuesta por el presidente de la competición abre la puerta a nuevos cambios más allá de los que sufrirá el reglamento en 2022, pero si bien puede generar más expectación y competitividad en el deporte, llevado a cabo de la manera incorrecta podría generar fines de semana sin ningún tipo de entretenimiento. Solo veríamos monoplazas girar alrededor de un circuito sin que se produjeran adelantamientos y perderíamos la emoción que genera en los espectadores y fans una buena sesión de clasificación.

1 COMENTARIO

  1. Buenas noches, como soy un simple espectador, puedo divagar sin más compromiso.
    Vería bien una carrera corta al sprint, siempre y cuando ésta no suponga eliminar la clasificación.
    Pero, ya puestos a introducir cambios y a imaginar, preferiría que esta carrera corta se realizara con monoplazas iguales, por ejemplo con F2 y F3.
    Esto le daría más relevancia al pilotaje puro y no creo que devaluara la competición. Algunos automovilistas tendrían la oportunidad de demostrar su calidad real, cosa que no pueden hacer ahora dadas las diferencias actuales entre monoplazas. Otros en cambio, correrían el riesgo de quedar en evidencia, con respecto a la escudería donde militan.
    También le daría publicidad a las escuderías de categorías inferiores, que son auténticas desconocidas fuera de los círculos especializados, lo que ayudaría a costear las notables sumas de dinero que invierten y la F1 reforzaría así la cantera de la que se nutre.
    El caso es que sería un espectáculo para el espectador ver midiéndose a todos por igual, como si se tratara de una fórmula de promoción.
    Esto sería una aportación de frescura al campeonato, despertaría la motivación y el mordiente de muchos pilotos.
    Otra medida que yo sopesaría aplicar en el Campeonato de F1, sería la de los incrementos de pesos o lastres a los coches victoriosos.
    Esta medida ha sido ya impuesta en campeonatos como el DTM alemán o el antiguo nacional de turismos, también llamado de «Producción», entre otros.
    Soy consciente de que dicha aplicación traería sus polémicas, pero creo que si está bien planeada resultaría la solución menos mala por dos razones:
    – La primera es que previene las supremacías, que hacen perder emoción e interés al campeonato, el cual debe asegurar su supervivencia por encima de otros intereses. Además, dichas supremacías se suelen conseguir con ingentes inversiones por parte de las escuderías con más medios económicos, lo que redunda en la desaparición de las demás a la larga, perjudicándose la necesaria diversidad del mismo, a costa de los éxitos de una o dos de ellas.
    – La segunda es preventiva en cuanto a los costes, pues no tendría sentido invertir dichas cantidades ingentes de medios para ganar, sabiendo que cuanto más victorias obtengas, más te van a penalizar con los lastres y más atrás te puedes ver en cuanto a competitividad sobre el asfalto. Sería contraproducente y quizá pudiera ser una alternativa a la norma de limitación de costes que se quiere implantar.
    El caso es que, desde hace años, el número de escuderías competitivas se ha ido reduciendo en detrimento de unas pocas, las cuales han fagocitado a las demás y han alcanzado unas cotas de poder inauditas hasta ahora. Esto ha debilitado al organismo gestor y al propio campeonato, el cual es mucho menos abierto de lo que sería deseable. También corre el riesgo de ir perdiendo credibilidad, hasta llegar al nivel de lo teatral, como ocurre con el Pressing Catch.
    La FIA tiene un gran reto por delante para restablecer el rumbo perdido. Esperemos que poco a poco, con criterio y con acierto lo vaya consiguiendo.

    P.D. – Bonita foto Jordi, con Budapest de fondo. Esa zona de la ciudad es mágica. Se ve el Puente de las Cadenas, la catedral de San Esteban, el Danubio. Por el ángulo, parece hecha desde alguno de los miradores que hay entre el Palacio Real y el Palacio Presidencial. A mi me dejó prendado la monumentalidad y las vistas de esa zona alta de la ciudad llamada Buda.
    Saludos.

    https://youtu.be/-m6BQ2lE_e4

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