Newey alerta: Vibraciones extremas en Aston Martin amenazan con daños nerviosos permanentes en los pilotos durante el GP de Australia

hace 3 meses

Por Christian García (FF1)

En una rueda de prensa que ya se perfila como una de las más impactantes del arranque de la temporada 2026 de Fórmula 1, Adrian Newey, máximo responsable técnico y team principal de Aston Martin, compareció en el paddock de Albert Park, Melbourne, junto al presidente de Honda Racing Corporation, Koji Watanabe, para abordar la delicada situación que atraviesa el equipo antes del Gran Premio de Australia, primera cita del campeonato.

Newey no escatimó en detalles ni en crudeza al describir los problemas que afectan al AMR26, el monoplaza diseñado bajo su liderazgo y propulsado por la nueva unidad de potencia Honda. El principal foco de preocupación, según explicó el ingeniero británico, radica en vibraciones extremas generadas principalmente por la unidad de potencia —especialmente relacionadas con la batería y otros componentes del power unit— que se transmiten a través del chasis hasta las manos de los pilotos.

"Fernando [Alonso] siente que no puede completar más de 25 vueltas consecutivas sin arriesgar daños nerviosos permanentes en las manos. Lance [Stroll] cree que su límite está en torno a las 15 vueltas", confesó Newey en declaraciones que recorrieron inmediatamente el paddock y las redes. "Vamos a estar muy restringidos en el número de vueltas que podamos dar durante el fin de semana y en la carrera hasta que resolvamos la causa raíz de estas vibraciones y las mejoremos en origen".

El británico insistió en que el problema es "mucho más significativo" de lo que se había anticipado tras los tests de pretemporada en Bahréin, donde Aston Martin ya había completado menos vueltas que el resto de equipos y mostrado claros signos de dificultades. Newey explicó que, aunque se ha avanzado en mitigar los efectos en el hardware y se implementará una solución probada en dinamómetro para este Gran Premio —que ha reducido "significativamente" las vibraciones—, el impacto en el chasis y, por ende, en los pilotos, persiste como el gran obstáculo.

A pesar del tono sombrío, Newey quiso lanzar un mensaje de optimismo sobre el potencial del proyecto. Sobre el chasis del AMR26, afirmó sin ambages: "En cuanto al chasis, diría que somos el quinto coche de la parrilla en este momento, y con el plan de desarrollo agresivo que ya está en marcha, podríamos estar significativamente por delante si hubiéramos tenido más tiempo para traer actualizaciones aquí a Melbourne". Recordó que se trata del primer año en la historia reciente de la Fórmula 1 en el que coinciden cambios radicales tanto en reglamento de chasis como de unidad de potencia, y que su llegada al equipo en marzo de 2025 —tras finalizar su período de gardening leave con Red Bull— dejó al proyecto "cuatro meses por detrás" de la competencia en túnel de viento y desarrollo.

La rueda de prensa conjunta con Watanabe buscó proyectar unidad entre Aston Martin y Honda, aunque las tensiones subyacentes fueron evidentes. El directivo japonés confirmó que "hay contramedidas en marcha" y que se está trabajando intensamente para resolver los problemas de vibración y fiabilidad, pero evitó entrar en detalles técnicos específicos.

Fernando Alonso y Lance Stroll, interrogados posteriormente, matizaron ligeramente las afirmaciones de Newey. El asturiano reconoció las sensaciones incómodas —"es como si te estuvieran electrocutando las manos"—, pero evitó confirmar cifras exactas de vueltas límite y confió en que el equipo encontrará soluciones rápidas. Stroll, por su parte, coincidió en que las vibraciones son "severas", pero ambos mostraron confianza en la capacidad de Newey para reconducir la situación.

El Gran Premio de Australia se presenta, por tanto, como un fin de semana de supervivencia más que de competición para Aston Martin. Con una carrera de 58 vueltas programada, el equipo deberá gestionar cuidadosamente el kilometraje en práctica, clasificación y carrera para evitar riesgos innecesarios a la salud de sus pilotos y a la integridad mecánica del monoplaza.

La intervención de Newey en Melbourne ha dejado claro que el camino hacia la competitividad en 2026 será más largo y tortuoso de lo que muchos esperaban tras la llegada del diseñador más laureado de la historia reciente de la Fórmula 1. Sin embargo, también ha recordado por qué su figura genera tanto respeto: pocas veces un team principal ha sido tan transparente y directo sobre las limitaciones de su propio coche en vísperas de la primera carrera del año.

Christian García

Redactor jefe de Fórmula F1.

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