Oliver Bearman escapa ileso de un brutal accidente de 50G en Suzuka: “Fue un momento aterrador”
hace 2 meses

Por Christian García– El Gran Premio de Japón vivió su primer gran susto en la vuelta 21 de la carrera cuando el piloto de Haas, Oliver Bearman, sufrió un fuerte impacto contra las barreras en la curva Spoon que registró una deceleración de 50G. A pesar de la violencia del choque, el británico de 20 años salió del monoplaza cojeando pero sin fracturas, solo con una contusión en la rodilla derecha.
Bearman estaba cerrando rápidamente sobre el Alpine de Franco Colapinto mientras se acercaban a la famosa curva Spoon, una de las zonas de “cero kilovatios” del circuito de Suzuka donde los pilotos pueden desconectar el MGU-K. La diferencia de velocidad era enorme: Bearman llegaba con el acelerador a fondo y Colapinto, en modo de recuperación de energía, reducía notablemente. Para evitar una colisión, el de Haas se desvió hacia la izquierda, pisó la hierba, perdió el control y giró antes de estrellarse de lado contra las protecciones exteriores.
El golpe fue tan violento que activó de inmediato el coche de seguridad. Bearman, visiblemente dolorido, cojeaba al salir del VF-26 y necesitó la ayuda de los comisarios para sentarse. Fue trasladado al centro médico del circuito, donde le realizaron radiografías en rodillas y tobillos. El equipo Haas confirmó poco después que no había fracturas: “Solo una contusión en la rodilla derecha tras el impacto de 50G”, indicó un comunicado oficial.
El jefe de equipo de Haas, Ayao Komatsu, presenció el accidente desde el muro de boxes y no dudó en calificarlo como “aterrador”. “Tenía una enorme velocidad de cierre con el coche de delante, así que tuvo que tomar una acción evasiva, fue sobre la hierba y chocó. Aterrador”, declaró a Sky Sports F1. Komatsu descartó cualquier error de Colapinto: “No, lo principal es la velocidad de cierre, que era enorme”.
Bearman, que ya había tenido un pequeño incidente en los libres del viernes en la misma curva, se mostró consciente y comunicativo en todo momento. Según fuentes cercanas al equipo, el joven piloto describió el momento como “scary” (aterrador) y se disculpó con sus mecánicos por el trabajo extra de reparación que ahora les espera.
Hasta ese instante, la carrera en Suzuka había transcurrido sin incidentes notables. El choque de Bearman fue el primero relevante y obligó a neutralizar la prueba durante varias vueltas, alterando la estrategia de varios equipos. Los comisarios revisaron el incidente y determinaron que no era necesario tomar medidas disciplinarias.
El accidente vuelve a poner el foco en las regulaciones de 2026, que permiten mayores diferencias de potencia entre coches en ciertas zonas del circuito. Andrea Stella, jefe de McLaren, ya había advertido antes del fin de semana sobre los riesgos de estas “velocidades de cierre” tan elevadas.
Afortunadamente, el balance es positivo: Bearman está bien y solo presenta hematomas. Tras el chequeo médico, el equipo Haas no ha confirmado si el piloto podrá participar en las próximas carreras, pero todo apunta a que el incidente no le dejará secuelas graves. En un deporte donde los impactos a 50G suelen tener consecuencias mucho peores, el joven británico puede considerarse un afortunado.

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