Fernando Alonso, realista: “Hay muchas cosas que arreglar” en el nuevo motor Honda
hace 3 meses

A menos de tres semanas para el arranque de la temporada 2026 de Fórmula 1 en el Gran Premio de Australia (Melbourne, 6-8 de marzo), Fernando Alonso ha sido claro y realista sobre el complicado arranque del Aston Martin AMR26. Tras una pretemporada marcada por problemas de fiabilidad en Bahréin, el bicampeón asturiano mantiene la fe en Adrian Newey y el proyecto a largo plazo, pero admite que el equipo llega “con el pie izquierdo” al primer gran premio del año.
Los tests de pretemporada en el Circuito Internacional de Baréin han sido un calvario para Aston Martin. Problemas en la unidad de potencia Honda, fallos en la batería, la caja de cambios y una escasez de piezas han dejado al equipo en la cola de la tabla de vueltas. Ni Alonso ni Lance Stroll pudieron completar una sola simulación de carrera completa. El español se bajó del coche el jueves con solo 26 vueltas en su último stint antes de una avería que obligó a detener las pruebas antes de tiempo.

“No fue el día más fácil, con algunas interrupciones”, reconoció Alonso al terminar la jornada. “Era importante sumar kilometraje, pero no fue suficiente. No pudimos completar nuestro plan de carrera por un problema en la unidad de potencia”.
Pese al panorama gris, el piloto de 44 años se niega a tirar la toalla. En rueda de prensa en Baréin fue tajante: “Creo que todo se puede arreglar, sin duda, a corto y medio plazo. No creo que haya nada imposible de arreglar. Intentaremos arreglar todo lo que podamos antes de Australia, y después intentaremos arreglar todo lo posible en las primeras carreras antes de que sea demasiado tarde en el campeonato. Pero no, soy optimista. Creo que hay una solución en marcha”.
El gran faro de esperanza para Alonso es Adrian Newey, que asumió el rol de jefe técnico y principal del equipo en 2026. “En el chasis no hay duda: tenemos al mejor con nosotros”, afirmó el español. “Después de 30 y pico años de Adrian dominando la Fórmula 1, nadie duda de que encontraremos la forma de tener el mejor coche eventualmente. Es cuestión de tiempo, pero queremos que sea lo antes posible”.
Alonso ha confirmado que el AMR26 que rodará en Melbourne será “muy diferente” al que se vio en los tests. “He visto algunas fotos y Adrian ya lo adelantó en la presentación. Melbourne’s car va a ser otro coche”, aseguró.
Sobre las nuevas regulaciones 2026, que reducen el agarre aerodinámico y cambian radicalmente la filosofía de los monoplazas, Alonso no se mordió la lengua: los nuevos coches tienen “agarre como un coche de alquiler” y, según él, “las habilidades del piloto van a importar menos”.
Aun así, el asturiano insiste en que el proyecto Aston Martin-Honda-Newey sigue siendo el más prometedor a medio plazo. “Tenemos un camino claro de mejora”, dijo tras los tests. “Newey ha vivido tiempos mejores y peores. Sabemos dónde estamos: empezamos lentos y con desventaja, pero vamos paso a paso”.
El GP de Australia será la primera prueba real de fuego. Aston Martin espera llegar con mejoras significativas en fiabilidad y algo de rendimiento extra, pero en el paddock ya se habla de que podría ser uno de los equipos más lentos en la parrilla inicial.
Fernando Alonso, que ha ligado su futuro en la F1 a la competitividad del AMR26, llega a Melbourne con la misma actitud de siempre: realista, exigente y con la ilusión intacta de que, tarde o temprano, el Aston Martin verde sea el coche a batir.
“Eventualmente tendremos el mejor coche. Es cuestión de tiempo… pero queremos que sea ya”, resumió el español.

La pretemporada 2026 de Fórmula 1 ha dejado un sabor amargo para Aston Martin y su nuevo socio Honda. Tras los primeros tests en Barcelona y los tres días en el circuito de Sakhir, el AMR26 ha sido el coche más lento y el que menos vueltas ha completado de toda la parrilla. El nuevo motor Honda, que marca el regreso del fabricante japonés como proveedor oficial del equipo británico, ha mostrado problemas de fiabilidad (especialmente en la batería) y un claro déficit de rendimiento. Pese a todo, Fernando Alonso mantiene la calma y transmite un mensaje de confianza.
El asturiano, que completó la mayoría de las vueltas del equipo en Baréin, vivió en primera persona el problema más grave del jueves: una avería relacionada con la batería del power unit que obligó a detener el coche en la curva 4 y provocó bandera roja. “No fue el día más fácil, con varias interrupciones. Era importante acumular kilómetros, pero no fue suficiente y no pudimos completar nuestro plan de carrera por un problema relacionado con la unidad de potencia”, explicó Alonso tras la sesión.
El bicampeón del mundo fue directo al reconocer la magnitud del desafío: “Hay muchas cosas que arreglar, pero sé que todo el mundo en la pista y en la fábrica está trabajando al 100% para encontrar soluciones”. En declaraciones posteriores, Alonso insistió en que los problemas son solucionables: “Creo que todo se puede arreglar, seguro, a corto y medio plazo. No creo que haya nada imposible de solucionar. Pero sí, tenemos que esperar y ver. Intentaremos arreglarlo”.
Aston Martin llegó a Bahrain con retraso tras una shakedown en Barcelona donde apenas rodó 65 vueltas. En los tests de pretemporada acumuló menos de 400 vueltas en total (la cifra más baja de la parrilla) y sus tiempos estuvieron consistentemente a más de cuatro segundos de los líderes. Lance Stroll llegó a hablar abiertamente de “cuatro segundos de déficit”, aunque Alonso matizó que “es difícil saber exactamente cuánto estamos detrás” y que “optimizando el paquete podemos desbloquear segundos”.
Pese al panorama complicado, Alonso se muestra públicamente optimista y pone su fe en Adrian Newey, el genio del diseño que se incorporó al proyecto: “Tenemos a un tipo que lleva más de 30 años dominando este deporte… eventualmente tendremos el mejor coche”. También confirmó que el equipo “tiene una solución en marcha” para los problemas detectados.
Desde Honda, el jefe de ingeniería en pista, Shintaro Orihara, reconoció que la marca no está satisfecha ni con el rendimiento ni con la fiabilidad del nuevo power unit 2026. “No estamos contentos con nuestro rendimiento y nuestra fiabilidad en este momento”, admitió la marca japonesa en un comunicado, mientras realizan simulaciones en su banco de pruebas de Sakura.
La temporada 2026 arranca en apenas tres semanas en Australia. Aston Martin-Honda sabe que llega “a la espalda” en la primera parte del año, pero Alonso, con 44 años y en su cuarta temporada con la escudería, repite el discurso que ya utilizó en pretemporadas anteriores: paciencia y trabajo duro. “Empezamos lentos y con desventaja, pero la segunda mitad del año debería ser mejor”, señaló.
El veterano piloto español, que ya vivió la complicada etapa de Honda con McLaren en 2015, parece haber aprendido la lección: no hay pánico, solo foco en las soluciones. El nuevo motor Honda promete ser competitivo a medio plazo, pero los primeros kilómetros de 2026 han recordado que en Fórmula 1 nada es fácil… ni siquiera con Adrian Newey y un bicampeón al volante.
La cuenta atrás para Australia ya ha comenzado. Y Alonso, como siempre, no se esconde.

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