RECUERDO AL HUNT-ER EN 2026

hace 4 meses

Este 2026 será recordado además de los nuevos cambios de reglamentación, por la conmemoración del 50 aniversario del campeonato mundial del gran “enfant terrible” de la f1, el polémico James Hunt.

De hecho, el famoso festival revival de automovilismo que se celebra en Goodwood Hill, girará en torno a la figura de este británico. En la 83 reunión prevista para julio, resonarán el sonido de los motores de los Hesketh y McLaren que el propio Hunt pilotó en la élite del automovilismo entre 1973 y 1976, así como aquellas máquinas con las que compitió.

Hunt se popularizó tanto por sus heroicidades en pista como en su vida privada. En años posteriores, se convirtió en comentarista junto a Murray Walker antes de fallecer por un infarto con solo 45 años en 1993, poniendo fin a sus dos décadas en la F1 y sus alrededores.

Su vida era un carrusel de emociones constante, no exenta de dificultades llegando a convivir con una presión en ocasiones asfixiante. Su temprana llegada a la F1 con el equipo de Lord Hesketh le hizo ganarse adeptos y detractores por sus excentricidades. Tenía fama en el paddock de presentarse en Rolls-Royces, reservar hoteles de cinco estrellas y beber champán independientemente del resultado.

Hunt solía aparecía medio borracho, con vaqueros, camiseta y sin zapatos, burlándose felizmente de sus rivales con esmoquin impecable y relojes caros.

Consumía cocaína, fumaba marihuana y perseguía a mujeres con el mismo entusiasmo que perseguía victorias en carreras. El jefe del equipo McLaren, Alastair Caldwell, dijo una vez: "La gente siempre estará interesada en James porque tenía un carisma real. Podría montar una fiesta en una parada de autobús en Bognor Regis. Si el autobús no venía, pararía un coche lleno de chicas y montaría una fiesta."

Incluso en los monos de piloto que Hunt utilizaba, eran usados para burlarse incluyendo un parche que decía "Sexo, desayuno de campeones". Su contrato con McLaren precisamente se retrasó porque el equipo insistió en que llevara traje en los eventos.

Su comportamiento, a diferencia de su gran rival Niki Lauda, distaba de ser adecuado. Compañeros o comisarios le temían. En el Gran Premio de Mónaco de 1975, Hunt, enfurecido por Patrick Depailler, se negó a abandonar el circuito y un comisario recibió un puñetazo en la cara en medio del caos. En el Gran Premio de Canadá de 1977, golpeó a otro comisario tras ser empujado fuera de la pista por Jochen Mass.

Hunt era un gran competidor, le encantaba ganar, pero tenía poco interés en el aspecto técnico de los coches de carreras. Era un cazador y solo disfrutaba con el riesgo llevando este al límite en el desenlace del campeonato de 1976, cuando en la prueba de Japón se alzó con el título por un solo punto ante la inclemencia del tiempo y las dificultades.

Tras abandonar el deporte después del Gran Premio de Mónaco de 1979, la controversia continuó en su labor de comentarista. Preparándose para su primera retransmisión en el Gran Premio de Mónaco de 1980, llegó desaliñado y llevando una botella de vino. El meticuloso Murray Walker se horrorizó cuando Hunt envió inmediatamente a un piloto a por otra botella.

Su estilo de comentarista era cuanto menos peculiar. Durante el Gran Premio de Gran Bretaña de 1979 llamó a Jean-Pierre Jarier "cerdo ignorante" y "medio dormido" por no dejar pasar a Alan Jones, y luego reprendió a Jacky Ickx por la misma ofensa: "Sorprendente en alguien tan experimentado, pero creo que sufre un poco de vejez."

Jarier recibió más críticas en el Gran Premio de Austria de 1983 por la misma infracción. Mientras Walker evitaba el tema con su característico decoro, Hunt replicó con fuerza que Jarier tenía "la edad mental de diez años" y que "por ser él mismo debería tener una suspensión permanente."

Sin embargo, detrás de su aspecto había un hombre sensible que luchó más que la mayoría para llegar a la F1. En 1968 ganó menos de £100 al mes en Telephone Rentals y compró su primer coche y motor que no terminó de pagar hasta llegar a la Fórmula 3. A menudo dormía en salas de prensa en circuitos para evitar costes de alojamiento.

Hablando con Thames Television en 1976, describió cómo construyó su primer coche de carreras completamente él solo porque no podía pagar a nadie más para hacerlo. Admitió que odiaba el trabajo mecánico y que no sabía nada de motores, pero lo hacía porque no tenía otra opción.

Su conciencia también era más profunda de lo que muchos pensaban. Quedó devastado por la muerte de Ronnie Peterson en 1978, a quien había ayudado a sacar de su coche en llamas en Monza.

Como comentarista, Hunt también utilizó su plataforma para alzar la voz. Mientras cubría un Gran Premio de Sudáfrica, lanzó un ataque contra el apartheid en directo, ignorando las súplicas de los productores para que parara. Más tarde se supo que asistía en secreto a reuniones en apoyo a grupos antiapartheid y quería que sus comentarios se emitieran en Sudáfrica, donando su pago a grupos que trabajaban por el cambio en el país cuando su deseo no se cumplió.

La historia de Hunt terminó repentinamente el 15 junio de 1993, cuando sufrió un infarto en su casa de Wimbledon. Tenía solo 45 años. En los años posteriores a su jubilación, había moderado los excesos que antes le definían y se estaba asentando en una vida más tranquila y con los pies en la tierra.

davmar

Redactor de Formula f1

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