El piloto alemán Adrian Sutil, ex trabajador ya de Force India, ha sabido hoy el desenlace de su situación tras la sentencia dictada por los tribunales, en lo que ha sido el juicio del año en nuestro deporte, tanto por la gravedad, como por lo extraño del caso. Sutil, termina así un periplo nefasto en esta última parte del año 2011, y principio de 2012. Pues a lo que podríamos valorar como una extraordinaria temporada en materia deportiva (sus resultados y carreras han sido ciertamente notables), hay que poner el contrapunto en lo concerniente a materia extradeportiva, donde ha visto cómo su buen trabajo en las pistas caía en las sombras al ser sustituido por Hulkenberg en su escudería, a lo que hay que sumar todo el farragoso asunto de la denuncia, proceso y juicio que hoy ha concluido.
En relación a los hechos, el magistrado Christiane Thiemann, del Tribunal de Múnich, después de hacer comparecer a los directos implicados y sobrellevar el caso, ha dictado hoy sentencia, condenando a Adrian Sutil a una multa económica de 200.000 euros (que serán destinados a obras de beneficencia), y a 18 meses de suspensión de prisión, por causa de daños físicos corporales graves.





