De nuevo de vuelta con ustedes, llegamos a Japón… y no sólo a Japón, a Suzuka: uno de los más bellos parajes existentes sobre la faz de la Tierra donde pararse a ver F1. Me permitirán esta licencia tal vez algo subjetiva, pero así lo siente el que les escribe, al tratarse de uno de mis circuitos predilectos. ¿Qué tiene de especial Suzuka?, me preguntarán… pues un poco de todo. Un poco que realmente es un mucho.

¿Será tal vez la belleza de su trazado?. Puede ser. Esta pista originariamente propiedad de Honda, aglutina una sucesión de elementos en la que no falta de nada: veloces rectas, curvas rápidas, lentas, enlazadas, horquillas, chicanes…
¿Puede ser la exótica variante “130R“?. Sin ninguna duda ayuda… esta no ya sólo rápida, sino sobrecogedora curva en la que hemos presenciado en el pasado maniobras espeluznantes… llamada así por ser una monumental variante larga de un radio de giro perfecto de 130 metros, de las de en 7ª a fondo… para pilotos “con pelo en el pecho”, si me permiten la expresión.
¿Tal vez se deba a su delicada, hermosa y limpia geometría?. Sí, también por eso… por volver a tener la oportunidad de disfrutar con uno de los poquísimos autódromos en el mundo, de estos niveles, con un bello trazado en forma de “8“, en el que la pista “se entrelaza”, (evidentemente no existe un cruce real, pues la parte de la recta de atrás que desemboca en la 130R, cruza el trazado por encima, por un paso elevado, como es lógico).
O quizá también sea porque este circuito ha sido escenario de desenlaces de mundiales que han pasado a figurar en los anales de la F1 con letras de oro. En este teatro se han presenciado duelos más que míticos, épicos. Sin ir más lejos, las batallas libradas por Ayrton Senna y Alain Prost, dos ases del volante, dos monstruos sin parangón hace poco más de dos décadas aquí, así lo atestiguan. Quienes tuvieran y tuvimos la fortuna de vivir por ejemplo los Grandes Premios de Japón de 1988 y 1989… aquellos que en silencio, intentando no molestar, se levantaban en la madrugada mientras el resto de mortales dormían ajenos, para presenciar aquellos homéricos duelos (lástima algunos de nosotros de no haber vivido similares hechos en los años 60, o antes…), pues estos afortunados, más que probablemente, jamás… jamás perderán o perderemos la pasión por este deporte. Por mal dadas que vengan…
Entre estas y otras cosas, podemos, al menos algunos, encontrar argumentos para sentir “algo especial” cuando los cilindros acercan su rugir a nada más y nada menos que el Gran Suzuka.
¿Y qué nos vamos a encontrar como novedad este año?, pues evidentemente el último invento del Circo: todo lo concerniente al uso y habilitación del dispositivo DRS. A continuación, les dejo el usual gráfico que elaboramos en esta sección para pasar a detallarlo posteriormente:

Aunque la FIA aún no ha soltado prenda, y no ha confirmado oficialmente la zona elegida para el GP de Japón, estamos ya en disposición de adelantarles las decisiones tomadas al respecto. Gracias a uno de los integrantes del staff técnico del equipo Williams, Xevi Pujolar, ingeniero de pista de Pastor Maldonado, nos ha desvelado antes que la propia FIA la zona DRS elegida.
De nuevo se ha optado por la solución clásica para Japón, esto es, una sóla zona de activación de dicho dispositivo. Para entenderlo nos hemos de situar en el gráfico en una vuelta lanzada, y tras rebasar tanto el primer sector del circuito (zona amarilla), como el segundo sector (dibujado en rojo), los coches abordarán la famosa curva ”130R“, de altísima velocidad. Bien, pues a la salida de esa variante, encontrarán el Punto de Detección, donde se medirá si el coche que rueda por delante se encuentra a menos de un segundo de diferencia. En caso afirmativo, el perseguidor estará habilitado a usar su alerón trasero móvil en breves instantes… esto será tras terminar la siguiente chicane (el denominado Casio Triangle), es decir, a la salida de la última curva del circuito, donde podrán activar su DRS durante toda la recta de meta, hasta la frenada de la primera curva.
El propio Pujolar afirmaba tener ciertas dudas en la situación del punto de detección, tras la 130R, considerando tal vez como una mejor opción el haber elegido la frenada de la chicane (Curva-16), ya que según su opinión, para estar pegado al monoplaza delantero en la 130R, hay que echarle… ¡muchas agallas!
Veremos si la decisión es pues acertada, o no tan exitosa. Recordemos aparte de estas consideraciones, que el DRS será de uso libre a voluntad del piloto durante sesiones libres y clasificatorias. Y restringido a lo hablado para la carrera, no pudiendo tampoco usarse durante las dos primeras vueltas del GP, mismas condiciones tras la salida de Coche de Seguridad, así como bajo climatología adversa (a no ser que Dirección de Carrera lo autorice).

Por último, lamento informarles que no he podido disponer para este GP de las acostumbradas anotaciones de pista del piloto Pedro De La Rosa, clásicas en esta sección, y que siempre son un aporte a mi juicio más que jugoso (tengo las de Fuji, pero no las de Suzuka… si las consiguiera ya se las editaría sin falta). En contrapartida, y para de algún modo compensarles la falta, y seguir la “tradición”, les dejo con la descripción del circuito en palabras literales del propio piloto de McLaren, también muy interesantes, sobre todo al ser esta pista, junto tal vez Montmeló, el trazado que más íntimamente conoce el maestro español:
“En Suzuka, los ingenieros responsables de los reglajes aerodinámicos, amortiguación y neumáticos deben trabajar codo con codo para lograr un punto de calibrado entre todos estos elementos que consiga combinar una aerodinámica ligera con una tracción suficiente del monoplaza.
Así, la puesta a punto para Japón resulta compleja, y las pruebas y modificaciones de los reglajes se suceden durante todo el fin de semana del Gran Premio. En principio, la aerodinámica se calibra para obtener una carga media que trata de ser rebajada a medida que se resuelve la eficacia del agarre de los neumáticos. La rapidez del trazado determina una carrera bastante técnica, en la que el piloto puede mostrar toda su pericia al volante. Así, la agresividad y el dominio del vehículo resultan indispensables para optar al podio en este circuito.
Los adelantamientos en este circuito deben de plantearse con bastante anticipación, para poder llegar a los dos puntos donde esta maniobra es posible si el piloto se pega al coche que le precede. Así, el primer punto de adelantamiento se sitúa en la First Curve, a la que se llega a más de 320Km/h y en la que se ha de realizar una fuerte frenada. El siguiente tramo para adelantar sería la Chicane Casio, situada antes de encarar la recta de meta, donde también se llega a altas velocidades después de dos tramos rectos unidos por una curva rápida. En esta curva rápida, 130R, puede abordarse un primer intento de adelantamiento que, si no tiene éxito, se puede culminar en la Chicane Casio.”
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++ Nota de edición: Gracias a las diligentes gestiones de un auténtico “crack”, como es el señor Ion Emparan, que tienen como Editor Jefe de esta página, podemos disponer a última hora de la anotaciones a mano sobre el plano de Suzuka del piloto Pedro De la Rosa. Agradézcanselo todo a él, por su extrema profesionalidad y buen hacer. Trabajar con compañeros así es más que un placer, todo un honor. Que lo disfruten (en este caso las anotaciones son de la temporada 2000):

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>> Gráfico DRS: infografía de elaboración propia sobre Google Images
>> Fotos: Imagen de Archivo Sutton / Google Images