Cuando en el GP de Bélgica saltaron las primeras noticias de la investigación que iniciaba la FIA sobre el caso Singapur 2008, la sospecha inicial era la de la un intento de venganza de un piloto despedido a mitad de la presente temporada. En el GP de Hungría, Nelson Piquet sabía que su continuidad en Renault estaba colgando de un hilo ya que Briatore le comunicó tras el GP de Alemania que quería finiquitar su contrato.

Comenzaron entonces las disputas entre Piquet padre y Briatore, dejando Piquet Jr. que su padre llevara esos asuntos. Renault tenía derecho a despedirle, ya que Piquet no había conseguido los puntos que su contrato estipulaba, aunque los Piquet se escudaron en que Renault no había cumplido el contrato a rajatabla, ya que en el mismo se decía que ambos pilotos debían conducir coches iguales en todas las carreras, teniendo Alonso en Nurburgring diversas mejoras que el de Piquet no tenía.
La decisión de Briatore fue la de dar un ultimatum a Piquet en Hungría, con un coche igual al de Alonso. El resultado, Pole-Position de Alonso y 12ª plaza para Piquet, que finalizó la carrera con una flojísima 14ª posición. Ese día comenzó lo que pocos imaginaban que sería uno de los mayores escándalos de la historia de la F1. Piquet padre acudió a Max Mosley para relatar que su hijo quería contar lo sucedido en el GP de Singapur. Así Piquet Jr. acudió a París a declarar su versión: Symonds, en presencia de Briatore, le preguntó a Piquet poco antes de la carrera en la oficina de Briatore si estaba dispuesto a sacrificar su carrera por el equipo provocando la salida del safety-car. Piquet estuvo de acuerdo porque estaba “en un estado de ánimo y emocional muy frágil” después de discusiones con Briatore sobre la renovación de su contrato. Después, Symonds lo apartó a un lugar más tranquilo, y con un mapa le señaló la curva elegida. Una curva, en la que no había grúas, lo que aseguraba la salida del safety-car. El momento, poco después de la parada de Alonso que la hizo en la vuelta 12.

Según las filtraciones, Piquet preguntó varias veces por radio en qué vuelta estaba rodando, algo que normalmente no hace, para asegurarse de causar el accidente en el momento adecuado. También dijo que informó sobre los hechos al amigo de la familia y consejero Felipe Vargas, y éste se lo contó a Piquet padre. El ingeniero del coche de Piquet, le preguntó por el accidente, ya que lo consideraba inusual. Piquet consideraba que un ingeniero inteligente podría darse cuenta de que el accidente fue intencionado viendo la telemetría, ya que Piquet siguió acelerando cuando lo normal habría sido frenar lo antes posible.
Piquet fue convocado otra vez por la FIA para proporcionar más detalles sobre lo sucedido. Explicó que la reunión con Briatore y Symonds duró no más de diez minutos y que al terminar, Symonds le pidió que no hablara del tema con nadie. Posteriormente explicaba cómo provocó el accidente, acelerando demasiado pronto y fuerte a la salida de la curva 17.

Tras las dos declaraciones de Piquet, Mosley solicitó que los tres administradores del GP belga y un observador de la FIA se entrevistaran con los responsables de Renault el 27 y 28 de agosto para seguir investigando los hechos. Fernando Alonso fue entrevistado y declaró que no conocía nada de la citada reunión. Symonds también fue convocado, y declaró que discutió con Piquet sobre la posibilidad de provocar la salida del safety-car, pero que la idea había sido de Piquet. Las conclusiones que se sacaron de aquella entrevista fueron que existió una discusión sobre el accidente y que en la reunión Symonds indicó a Piquet en qué vuelta y en qué parte del circuito debía estrellarse para que Alonso se viera beneficiado.
Otros ingenieros del equipo también fueron entrevistados para conocer la inusual decisión del equipo de cargar el coche de Alonso con gasolina para sólo 14 vueltas, que era la estrategia inicial. La conclusión fue que Renault no tenía nada que perder con una estrategia tan agresiva y que los neumáticos más blandos eran adecuados para la salida pero susceptibles de una rápida degradación y graining, por lo que la estrategia de un primer stint corto era lógica en cierta medida, y que no había motivos para creer que otros ingenieros del equipo supieran nada del plan.

Briatore fue entrevistado el viernes en Spa y facilitó a los administradores una carta que había escrito al padre de Piquet acusándole de chantaje y negando todas las acusaciones.
A continuación os mostramos dos parámetros de la telemetría del momento del accidente, comparada con la de Alonso. Se puede observar cómo Alonso acelera suavemente a la salida de la curva (línea roja, posición del acelerador) y al notar que las ruedas traseras comienzan a patinar (la línea azul indica la velocidad de las ruedas traseras), levanta levemente el acelerador hasta que el coche recupera la adherencia. En la telemetría de Piquet vemos que el acelerón es mucho más brusco y que tras dudar unos momentos cuando el coche comienza a patinar, vuelve a pisar a fondo hasta que el coche golpea el muro. Estas pruebas muestran de manera casi concluyente que Piquet se estrelló deliberadamente, declarando incluso Symonds que los datos eran inusuales y contraintuitivos.

Los administradores también hacen referencia a las conversaciones por radio, considerando tras escuchar éstas que los ingenieros de carrera no conocían el plan y que las intervenciones de Symonds podrían ser interpretadas como si supiera que el coche de seguridad saldría en la vuelta 14.
¿QUÉ QUEDA POR SABER?
Mientras que la salida de Briatore y Symonds apunta hacia su participación en el plan, todavía quedan algunas cosas por esclarecer. Una, es que Symonds fue muy firme en que la idea del accidente vino de Piquet y no de él ni de Briatore. No esperándose que aparezcan ni Briatore ni Symonds en el Consejo del lunes, Piquet tendrá que explicar de quién fue la idea.
La otra cuestión es si Alonso conocía el plan o no. Las investigaciones de la FIA sugieren que Alonso era totalmente ajeno al plan y la única duda sería si Alonso no habría sospechado nada tras observar el momento tan oportuno en el que Piquet se estrelló.

El asunto viajará ahora a París para conocer el castigo que se aplicará en el Consejo Mundial del Automovilismo, antes de que todos los equipos se desplacen a la próxima carrera… en una vuelta al escenario del crimen.
Fuente y fotos: Autosport









