La actual pretemporada está resultando de un frenesí ciertamente inusitado, con respecto a lo que se estimaba hace apenas pocos meses. Entonces, durante la parte final del campeonato, se creía que iban a producirse muy pocos cambios en la parrilla. Se contaba con algún cambio en HRT, tal vez en la actual Marussia. Se rumoreaba que Rubens Barrichello corría peligro, y se especulaba con al menos una vacante en Renault (hoy Lotus).
En definitiva, alrededor de cuatro volantes en juego, tal vez alguno más, pero la mayoría vacantes de cierta “lógica”, en el sentido de ser opciones “menores” o “forzadas“, en los equipos de cola (HRT, Marussia…) que muchas veces se ven forzados a este, por así llamarlo, mercadeo de asientos, en aras de subsistencia, obligados por un presupuesto muy limitado, y una notable urgencia económica, que les lleva a menudo a subastar al mejor postor.
Sin embargo, nada más terminar la pasada edición, las sorpresas comenzaron a caer, semana tras semana, en un goteo incesante, y en algún caso incluso inesperado. Así, tras la repentina confirmación de Pedro De La Rosa en HRT (casi nadie lo esperaba), o de Kimi Raikkonen en Lotus (se hablaba mucho de su vuelta, aunque más encaminada a Williams en principio), se daban otras noticias curiosas, aunque aún “comprensibles”, como el fichaje de Pic por D’Ambrosio (cambio puro de piezas en Marussia), o la ratificación de Grosjean por Senna (para el segundo volante de Lotus).






