El proveedor de neumáticos de la F1, Bridgestone, también disfrutó de la emoción del pasado Gran Premio de Canadá, y será más agresivo a la hora de elegir los compuestos para las carreras que quedan del 2010, ya que a partir del año que viene, Pirelli será la encargada de equipar a todas las escuderías.
Después de la espectacular carrera de Montreal, en la que al fin pudimos ver diferentes estrategias por los altos niveles de degradación de los neumáticos, Bridgestone quiere tratar de repetir estas situaciones en el futuro, siempre que se pueda garantizar la seguridad. Así, cuando se pueda predecir que los neumáticos super blandos no sufrirán blistering (formación de ampollas), serán los seleccionados en las carreras restantes. Eso sí, las especiales características del asfalto del circuito Gilles Villeneuve y su configuración fueron determinantes en la degradación de los neumáticos, así que no será fácil que vuelva a suceder lo mismo.
Bridgestone ya tenía planificado llevar el super blando y el medio a Valencia (aunque la mayor temperatura que en Canadá y el asfalto más abrasivo hará que no sufran tanto graining) y el blando y el duro a Gran Bretaña, por lo que la primera carrera en la que podrían aplicar esta política más agresiva será el GP de Alemania en Hockenheim.
Foto: daylife








