Bridgestone, el actual suministrador de neumáticos de la F1, anunció que dejaría la categoría al final de la presente temporada, por lo que aún no sabemos qué neumáticos se emplearán el próximo año. Las negociaciones con Michelin estarían muy avanzadas, pero la marca francesa de neumáticos ha declarado varias veces que no le interesa ser suministrador único y que quiere competir contra otras marcas.

Michelin por tanto podría volver a la F1 tras su abandono de la disciplina en 2006, pero no como suministrador único, sino que podría competir contra Hankook y Kumho, fabricantes coreanos también ligados a una posible entrada en la F1, lo que produciría un retorno de las guerras de neumáticos, algo que no ha sucedido desde el 2006. Eso sí, con la actual prohibición de realizar tests, la historia sería muy diferente a como lo fue entonces, cuando los pilotos probadores hacían más kilómetros de pruebas que un taxista y fundían decenas de juegos de neumáticos al día.
Pero éste no es el único cambio importante del que se está hablando. La normativa técnica sobre los neumáticos podría sufrir también un cambio radical. Se habla de aumentar el tamaño de las llantas de las 13 pulgadas actuales a 18, un cambio que parece en principio demasiado drástico. Los F1 han tenido durante muchos años estas pequeñas llantas con neumáticos de gran perfil, pero unas ruedas más parecidas a las que utilizan los actuales coches de calle serían más atractivas para los fabricantes de neumáticos.
Semejante cambio implicaría modificaciones demasiado importantes en los actuales monoplazas, y los equipos no están como para gastar una fortuna en grandes modificaciones. Además de los cambios en suspensiones, el aumento en el tamaño de las llantas implicaría 33 kg más de peso en las ruedas, por lo que caja de cambios y transmisiones deberían ser reforzadas.
Pero también tendría sus ventajas. La estética sería más atractiva y actual, y los neumáticos de perfil bajo se calientan más rápido con lo que la FIA podría prohibir los calentadores de neumáticos para dar más protagonismo a la habilidad de los pilotos.

Pero siendo tan grande la diferencia entre llantas de 13 pulgadas y de 18, tal vez un tamaño intermedio sería la solución ideal, llantas de 15 pulgadas como las que se emplean en la IndyCar.
Todo esto es lo que se está negociando actualmente, y la respuesta la tendremos en breve, porque algunos equipos ya han empezado con el diseño de sus monoplazas del 2011.
Fotos: grandprix