Dada la coyuntura económica actual, los aspectos económicos cobran más relevancia que nunca en la Fórmula 1.
La financiación de un equipo es un aspecto complejo, las fuentes de fondos de las cuales disponen los mismos son diversas, por un lado tenemos la más importante que resulta ser el patrocinio, objeto de una fuerte evolución desde los tiempos de las grandes empresas de tabaco con contratos notablemente peculiares como el de Philip Morris con Ferrari donde teniendo aquella la exclusividad del monoplaza se subarriendan los espacios publicitarios a otras empresas.
Existen otros tipos de contratos de patrocinio como aquellos de titularidad del equipo como era el caso del recientemente expirado acuerdo entre AT&T y Williams.
Por otra parte, existen asociaciones puntuales para vender los productos de la empresa anunciante usando la imagen del equipo aunque no se ocupe ningún espacio en el monoplaza.
Además, las escuderías pueden obtener fondos adicionales firmado acuerdos de colaboración técnica con otras empresas o suministrando bienes como es el caso de Williams y sus sistemas de recuperación de energía.
Otro origen de ingresos es el del merchandising, que a pesar de haber caído mucho en los últimos años con la crisis económica sigue siendo una fuente importante de dinero, especialmente para Ferrari. Las cantidades obtenidas son muy variables y directamente proporcionales a los resultados obtenidos en el campeonato exceptuando el caso de Mercedes, que gracias a Michael Schumacher consigue ser la segunda en el ranking de ventas a pesar de no obtener los puntos de Red Bull o McLaren que son tercera y cuarta en este aspecto.










