Esta temporada hemos podido ver diferentes patrones en términos de estrategias de carrera, sobretodo debido a los neumáticos Pirelli, pero también al DRS, que ha permitido realizar paradas en boxes con menos temor a quedar atrapados tras coches más lentos sin poder adelantarlos. En una temporada en la que Pirelli ha adquirido muchísima experiencia y con su decidida intención de producir carreras emocionantes, el 2012 podría ser todavía mejor en este sentido.
Al comienzo de la temporada los coches degradaban rápidamente los Pirelli y su rendimiento caía en picado tras pocas vueltas, obligando a los pilotos a realizar múltiples paradas. Pero a medida que avanzaba el año los equipos comprendieron mejor acerca de cómo tenían que utilizarlos, y variando reglajes consiguieron alargar su vida útil.
Mientras que el año pasado todos los pilotos completaban los GPs con las mismas estrategias, esta temporada las variantes han siso múltiples. Así, mientras que antes los coches mantenían sus posiciones naturales durante toda la carrera, este año los pilotos perdían y ganaban posiciones rápidamente, provocando muchas veces espectaculares batallas rueda a rueda entre los pilotos (que se lo pregunten a Massa y Hamilton), lo que ha hecho más interesantes las carreras.
La pena es que los cuatro mejores equipos no hayan estado más igualados en rendimiento, porque las luchas habrían sido terribles, como lo han sido en la zona media de la parrilla, en la que equipos como Toro Rosso, Sauber o Force India han acumulado muchos puntos gracias a las estrategias.
Todo esto a pesar de que Pirelli no ha conseguido encontrar el punto de equilibrio entre los dos compuestos que ha llevado a cada GP, el punto en el que el neumático más blando es más rápido pero se degrada rápidamente, y el más duro es algo más lento pero más estable. Así, las opciones a la hora de elegir estrategias serían muchas más, pero lo que ha sucedido este año es que las más blandas han durado más de lo esperado haciendo que los equipos rodaran con las duras, más lentas, lo mínimo posible.
Como decíamos, con la enorme experiencia acumulada por Pirelli este año, las carreras deberán de ser aún mejores en 2012. Si a ello le sumamos que el año que viene estarán prohibidos los difusores soplados por el escape, sistema que ha dado una enorme ventaja a los equipos que lo han sabido desarrollar y ha aumentado las diferencias, y que Ferrari, McLaren y Mercedes están poniendo toda la carne en el asador para ponerse a la altura de Red Bull, es de esperar que en 2012 tengamos más igualdad y carreras llenas de emoción.








