Los tests de prueba en circuito durante la temporada fueron prohibidos a comienzos de la temporada pasada, pero ahora no son pocos los que piden que se vuelvan a permitir. ¿Deberían de volver los tests a la F1?
El debate de reactivó cuando Ferrari probó días antes del Gran Premio de Europa las últimas actualizaciones de su F10 en Fiorano, aprovechando el limitado número de kilómetros que se les permite hacer a los equipos para filmaciones publicitarias. La prohibición de tests se tomó en un momento de grave crisis, pero ahora es alentador saber que varios equipos pidan su retorno dados los ligeros síntomas de mejora de la economía.
Probablemente el retorno de los tests aumentaría los costes, pero su prohibición no ha hecho ahorrar mucho dinero a los equipos, si es que lo ha hecho. No hay forma más barata de evolucionar un coche que probarlo en la pista, y si se prohíbe, hay que invertir en simuladores, en superodenadores de DCF… y cuando llegan a un circuito los equipos no saben si sus mejoras funcionarán o no.
La prohibición de realizar tests también produjo efectos beneficiosos al permitir ver muchos más coches rodando en las sesiones de entrenamientos libres de los Grandes Premios. Antes, con todas las piezas más que probadas, no era raro ver que algunos coches se quedaran metidos en el box durante una sesión entera, mientras el público que había pagado su entrada se aburría.
Sería un error dar total libertad para probar, pero permitir un determinado número de días con ciertas restricciones valdría la pena. Por ejemplo, si los equipos pudieran utilizar en ellos sólo a pilotos que no estuvieran compitiendo en el campeonato, los pilotos jóvenes tendrían más oportunidades de entrar en la F1 y sería más fácil para los equipos buscar y formar a jóvenes promesas.
Pero algunos creen que si los equipos se ven capaces de aumentar su actividad en pista sería mejor que se disputen más carreras en una temporada. ¿Vosotros qué opináis?
Foto: ferrari.com
















