Los entrenamientos durante la temporada han desaparecido de la F1 durante los últimos años. La reducción de costos se los llevó por delante convirtiendo a la F1 en el único deporte en el que no se puede entrenar entre carreras. Se ha pasado de un extremo (Ferrari hizo en 2005 75.000 kilómetros en 155 jornadas de tests) a una restricción que deja a los jóvenes pilotos hambrientos de experiencia sin apenas poder probar un F1. Los pilotos no se montan en un F1 desde que acaba la temporada hasta el 1 de febrero del año siguiente, y para nada entre dos GPs; una vez que comienza la temporada, sólo pilotan un F1 en los fines de semana de GP.
Ahora los equipos se presentan en los tests de pretemporada con coches diseñados en base a los datos del túnel de viento y los simuladores, y con coches tan complejos no es inusual que estos datos no tengan correlación con los obtenidos en pista. En sólo 15 días de tests los equipos deben de solucionar estos problemas más los habituales de un diseño nuevo antes de acudir al primer GP. Esta falta de tests también perjudica a las futuras estrellas de este deporte, porque aunque lleguen a ser nombrados “pilotos de pruebas” por algún equipo, apenas tienen oportunidad de ejercer su oficio y comenzar a aprender a desarrollar los coches.
Es por todo esto que la FIA y los equipos se encuentran discutiendo, ahora que ya se ha decidido el tema de los motores turbo, volver a los entrenamientos durante la temporada, eso sí, de manera restringida y controlada. Por una parte, se habla de sacrificar tres días de tests de pretemporada para pasarlos al final de abril o principios de mayo para cuando comiencen las carreras europeas, siendo Mugello y Silverstone dos posibles emplazamientos para realizarlos.
De todas formas tres días de tests no solucionan el problema de los jóvenes pilotos ni los deseos de Pirelli de entrenar regularmente para mejorar sus neumáticos. Para la marca italiana lo ideal sería quedarse el lunes después de un GP para comparar en el mismo circuito los datos de la carrera con los datos obtenidos de nuevos neumáticos que se probarían.
Para que los jóvenes pilotos puedan rodar con los F1 los jefes de equipo están buscando la manera de que tengan una sesión de una hora o dos los viernes de GP, posiblemente con coches de años anteriores para no poner en peligro los de los pilotos oficiales. Los equipos podrían evaluar a jóvenes promesas, que podrían incluso tener el coche rotulado con sus propios patrocinadores.
Así, con un coste adicional relativamente pequeño, podríamos tener sesiones de jóvenes pilotos los viernes de los GPs europeos, pruebas de neumáticos los lunes de determinados GPs y varias jornadas de tests en mayo.
fotos: daylife y grandprix













