No, no es que Hamilton vaya a ir a Ferrari, y mucho menos que Alonso vuelva a McLaren. Pero quizás esta temporada Fernando y Lewis sean más compañeros que cuando estaban juntos en McLaren, que tampoco es difícil. Desde luego que se necesitan el uno al otro más que nunca y tienen un objetivo común, el “maldito” alemán subido en un Red Bull.
La misión es casi imposible, pero estos dos pilotazos no son de los que se arrugan fácilmente. Hamilton está a 82 puntos de Vettel, y Alonso a 86, a falta de nueve carreras. Así que necesitan recortarle 10 puntos por carrera, y viendo que el de Red Bull ha terminado todos los GPs entre los cuatro primeros no pueden confiar en que ahora sufra varios abandonos para recortar la ventaja. Sin embargo, Fernando y Lewis parecen haberse dado cuenta tras el GP de Alemania de que existe una pequeña posibilidad de lograr el título si se ayudan el uno al otro ahora que la competitividad de los Red Bull, Ferrari y McLaren parece haberse igualado de manera sorprendente.
Lo que Alonso y Hamilton quieren es que el otro sea su sombra como sucedió en Nurburgring para que si ganan un GP Vettel sólo pueda ser tercero, con lo que el alemán perdería respecto al ganador… 10 puntos. Nada está perdido y menos para estos dos talentos con mayúsculas.
El insultante domino del de Red Bull en la primera parte de la temporada ya no está tan claro. Aunque el RB7 permanece invicto en calificación, lo cual ha sido una de sus principales ventajas a la hora de abordar las carreras, los Ferrari y McLaren son capaces de plantarle cara los domingos. No hay más que ver los resultados, y es que en las últimas cuatro carreras hemos tenido cuatro vencedores diferentes…
La ventaja de Vettel es enorme pero su situación no es nada cómoda. No debe de tomar riesgos pero pilotar de modo conservador con los pilotos que tiene alrededor en la parrilla puede suponer que te pasen por encima. Además Hamilton y Alonso, que éstos sí que tienen que arriesgar, saben que Vettel no va a exponerse a un toque y en la salida de Nurburgring ya pudimos ver cómo Alonso se lanzaba en la frenada a por el de Red Bull y a éste no lo quedaba más remedio que apartarse… Añadamos a todo esto que Webber parece haber aprendido a sacar el máximo de los neumáticos Pirelli, sobretodo en calificación llevándose las dos últimas pole-positions, por lo que podría restar más puntos a su compañero. Veremos si Red Bull no vuelve a jugar con las órdenes de equipo y si por fin consiguen solucionar en el equipo los tremendos problemas del australiano en las salidas porque este año ya ha perdido 13 posiciones en la arrancada. Da la impresión de que a Vettel le irá mejor si lo da todo en pista para lograr victorias, porque como comienza a “andar de puntillas” las cosas se le pueden torcer fácilmente.
El principal problema es que a Alonso y Hamilton no les vale repartirse las victorias porque eso beneficiaría a Vettel. Sólo les vale concentrarse en su trabajo, darlo todo en pista, sobretodo ahora que con tanta igualdad las carreras se deciden por detalles, y ganar los GPs esperando que al mirar el retrovisor vean a su “compañero” y no un coche azul. En Alemania se dio esta situación con Hamilton primero y Alonso segundo, y ambos vieron un rayo de esperanza. Vettel en cambio no estaba nada feliz al terminar el GP, y es que tener a estos dos monstruos con los ojos brillantes asusta a cualquiera.
fotos: daylife



























